Práctica del Encuentro
Notas sobre lo que encontré mientas Jugaba al Tarot
Estoy haciendo un taller que se llama Jugar al Tarot y estoy fascinada.
Este taller lo di un par de veces unos años atrás, cuando quise volver al inicio de Espacio Solunar y mezclar arteterapia y tarot, para bajarle a la solemnidad y generar un espacio de autocuidado con las participantes.
Quería hacer un taller donde pudiéramos escribir, dibujar y hacer collage a partir del Tarot como disparador creativo. Hasta ahí todo bien, fue precioso. Pero quería algo más, había algo más.
Ahora estoy dándolo otra vez después de mucho tiempo. Mientras rehacía la diapositiva de apoyo, lo que imaginé como un simple orden de ejercicios e ideas se transformó en un compendio sencillo y hermoso de todo mi trabajo hasta aquí, de años pensando, estudiando, enseñando y practicando Tarot.
Me di cuenta de que había aquí una posibilidad de ver converger en algo situado, lúdico y sensible, mi interés por las imágenes, los símbolos, la contemplación, la imaginación, la narración, el diálogo y las formas en que construimos sentido a través de nuestras relaciones con el mundo.
Fue profundamente inesperado y revelador. No nació de mis clases oficiales particularmente, nació de jugar al tarot. Qué es básicamente de donde hoy puedo ver nacieron también mis libros, mis collages y todo lo que sostiene mi práctica personal con las cartas.
Al principio no lo veía tan claro…pero la primera sesión habla de espejos y diálogo, y escribimos poemas y cartas. La segunda de imágenes, imaginación y narración, entonces escribimos e ilustramos historias. Y en la tercera, donde se relacionan todas las cosas, entonces termina en una lectura y un collage.
Mientras armaba la estructura del taller parecían temas distintos que se intersectaban en la creatividad. Las herramientas elegidas serían lo que guiaba, pues partió así, queriendo escribir, dibujar y collagear con el tarot como excusa para encontrarnos.
Sin embargo, cada vez que intentaba explicar qué estaba ocurriendo, terminaba regresando al mismo lugar, la relación.
El espejo no es solo cristal, ofrece espacio para la relación entre una persona y su reflejo. El diálogo no es el mensaje, sino el encuentro entre distintas voces.
Una imagen no refiere solo lo representado, da lugar a una relación entre lo visible y quien contempla. La narración no es una sucesión de hechos, sino la trama que los convierte en una historia.
El oráculo no es solo un objeto, un intérprete, un mensaje o un lugar, lo oracular es la relación entre consulta, psique (mente/alma) y símbolo.
Una interpretación no es la definición de una carta, es un campo de relaciones que se abre donde emergen diversos sentidos posibles.
Durante años pensé el Tarot como un lenguaje simbólico, un juego, una herramienta narrativa, un espejo, un oráculo. Pero nunca había logrado nombrar qué era exactamente lo que intentaba cultivar cuando leía una carta.
Hoy pienso que quizás se parece a una disposición, una forma de atención, una manera de entrar en relación con algo.
Así nació lo que compartiré al final del taller, no al inicio, porque se va construyendo de a poco sesión a sesión y que por ponerle de alguna forma se llamó Jugar al Tarot o Práctica de Resonancia.
Este quizás es un spoiler para quienes lo están haciendo, o las que quieran sumarse en una próxima oportunidad, pero lo cierto es que la experiencia del taller es mucho más de lo que pueda señalar y reducir en estas palabras. Sobre todo porque no es un método, es una práctica.
Jugar al tarot o práctica del encuentro
La resonancia, en física, es el fenómeno por el cual un objeto o sistema vibra con mayor amplitud cuando encuentra una frecuencia afín a la propia. Algo exterior toca algo interior y la vibración se intensifica. Siempre preciosa metáfora para nuestros quehaceres oraculares.
Como dije arriba, esto no es un método, no es un manual y no promete resultados. Es si quieren un desvarío, o mejor aún, una disposición a entrar en relación con las cosas para que ocurra un acontecimiento de sentido.
En el taller, bajo preguntas de reflexión, consignas específicas y prácticas creativas, recorremos el siguiente flujo:
Espejo · Encuentro · Imaginación · Relato · Oráculo.
Este flujo nos invita en la experiencia a la presencia, la evocación, la creación, la relación y el acontecimiento de lo oracular.
La carta, la señal, el símbolo aparece y en su contemplación despierta asociaciones, las invoca y en eso, evocamos en su presencia. Nuestras evocaciones producen nuevas imágenes e historias. Estas creaciones entran en diálogo entre sí, con nosotros, con la inquietud que llevó al encuentro y el contexto que la rodea. De esta constelación surge algo nuevo, un sentido compartido se construye, que no pertenecía completamente a ninguna de las partes.
El encuentro no necesariamente es casual, el azar no es determinante para que se devele una historia. El sentido no reside por completo en las cosas ni tampoco en quienes se relacionan con ellas. Surge en el encuentro, en ese espacio de relación donde algo nuevo puede aparecer.
El oráculo no es el punto de partida, es lo que emerge cuando la relación se vuelve lo suficientemente viva.
Podría compartirles mucho más pero el taller está en curso y quiero conservar el precioso misterio de estas cosas, que se dan en la intimidad de la práctica misma y no se pueden anticipar por completo.
Quise apresuradamente compartir algo porque me pareció hermoso y quizás esto, aunque breve, te sirva. Porque me sorprendió su sencillez y complejidad conviviendo, me ayudó a comprender mi propia práctica, ordenar mi caos, porque unificó cosas que llevaba años pensando por separado y porque encontré algunas palabras para algo que estaba difuso todavía.
Pero por sobre todo, porque no estoy pudiendo evitar escribir aquí cuando algo me conmueve.
Ojalá te sirva como a mí. Un abrazo ☼☽
Pd: La Práctica del Encuentro entiende el sentido como un fenómeno que emerge en relación. Al intentar comprender de dónde venían estas intuiciones, encontré afinidades con la fenomenología, la hermenéutica, la psicología imaginal, el pensamiento narrativo y ciertas perspectivas sistémicas y gestálticas.
No he tenido la suerte de estudiar sistemáticamente a todos sus autores, me queda mucho por leer todavía, qué alegría.
Esta es una práctica, no un marco teórico. Las reflexiones que comparto aquí nacen principalmente de la experiencia de estudiar, practicar, enseñar y pensar el Tarot.
Estas son solo mis notas. Siempre vale seguir buscando.
♡





Karin, felicitaciones por este trabajo tan sensible y bien hilado. Me parece especialmente valioso que devuelvas el Tarot al territorio de la experiencia, el juego y la atención.
Solo añadiría una pequeña tensión que puede enriquecer aún más la práctica: la resonancia no siempre confirma. A veces la carta incomoda, contradice o incluso guarda silencio. Y quizá sea precisamente ahí, cuando no encaja dócilmente con lo que esperábamos, donde el Tarot deja de ser eco y se convierte en un verdadero interlocutor.
Por suerte, esta vez la física entró de puntillas y no quiso explicarnos el universo entero 😂 Saludos!